RESPIRACION Y RELAJACION

Respiración impresionismo americano

AUDIO RESPIRACIÓN

 

AUDIO RELAJACIÓ MUSCULAR

 

El uso de técnicas de respiración y relajación nos ayuda a aliviar la ansiedad, permitiendo que afloren las emociones contenidas mediante de la tensión muscular que la acompañan.

Con el fin de que las personas interesadas puedan practicar estas disciplinas he editado dos audios que pueden servir para iniciarse. El primer audio se centra en la respiración y el segundo en la relajación muscular.

A continuación se presenta una explicación de lo que se puede encontrar en cada audio, de manera que haya un conocimiento previo antes de enfrentarse a las sesiones prácticas.

RESPIRACIÓN

Para preparar la práctica del audio, haré una pequeña explicación sobre la respiración. En primer lugar algo muy obvio pero que no solemos tener presente, si no respiro me muero. Si estoy tenso no respiro, si no respiro me tenso. Así se puede decir que una respiración leve aleja de la vida y quita vitalidad.

Para que la respiración sea profunda y relajante es preciso utilizar la mayor capacidad posible de los pulmones, haciendo que el movimiento de inspiración y espiración sea lo más amplio posible.
Para aumentar nuestra capacidad pulmonar haremos prácticas con respiración torácica y abdominal.

A nivel emocional, la respiración torácica nos puede llevar a hacia la alegría, tristeza, compasión, afecto, melancolía y la respiración abdominal se vincula con la visceralidad, con la ira y el miedo, el movimiento consciente del abdomen nos puede ayudar a sacar una parte agresiva, que bien utilizada nos proporciona fuerza y vitalidad.

Por otra parte, esta técnica puede servir para hacer parada de pensamiento. En muchas ocasiones nos cuesta poner freno a fantasías y pensamientos involuntarios y obsesivos que invaden nuestra mente y que no sabemos parar; una manera de intentar controlarlos consiste en atender a la respiración; al concentrarnos activamente en el flujo del aire por nuestro cuerpo limitamos la alteración que nos provocan esos pensamientos intrusivos.

RESPIRACIÓN TORÁCICA

En una posición cómoda y relajada, tumbados. Nuestra atención debe centrarse ahora en la región media de los pulmones, en el pecho, en nuestras costillas. En la práctica con la respiración torácica, vamos a procurar que el abdomen no se mueva. Para ello podemos poner una mano sobre el pecho y otra sobre el abdomen (podemos hacer esta actividad en pareja, de manera que la persona que acompaña es la que pone las manos sobre la que hace la práctica para ayudarle y acompañarle).

Inspiración: llenamos la región media inspirando profundamente, sacando pecho, nos ayudamos llevando un poco los hombros hacia atrás. Mantenemos dilatado nuestro tórax.

Espiración: soltamos el aire por la boca, empujando hasta que los pulmones quedan completamente vacíos, observamos como las costillas descienden, el pecho se hunde.

Al hacer este ejercicio podemos notar cierto mareo consecuencia de haber oxigenado nuestro cerebro más de lo habitual; si es así, respiramos a nuestro ritmo habitual y cuando nos levantemos lo hacemos de lado y muy lentamente, el mareo pasará enseguida.

También puede suceder que al respirar profundo, relajando pecho y garganta, se escape alguna emoción, puede que entre cierta congoja o se produzca ganas de llorar, esto tiene una explicación: al dejar de utilizar la tensión muscular para evitar que salga la emoción, pues ésta sale. La idea es ir perdiendo miedo a la emoción.

RESPIRACIÓN ABDOMINAL

Tras haber practicado la respiración torácica vamos a practicar la abdominal para así poder conseguir una utilización plena de los pulmones. Tenemos que centrarnos en el abdomen.

En la misma posición tumbada vamos llevamos la atención al abdomen, seguimos con una mano sobre el abdomen y otra sobre el pecho. En esta práctica el tórax no se debe mover, al centrarnos en el abdomen será la mano que está sobre esta parte del cuerpo la que subirá cuando tomamos aire y descenderá al expulsarlo.

Inspiración: para que el aire llegue a la parte baja de los pulmones, el diafragma (que separa los pulmones de las vísceras que se encuentran en el abdomen) debe descender, empujando la tripa hacia fuera.
Como mover el diafragma directamente es complicado, lo que hacemos es que al tomar aire empujamos el abdomen hacia fuera, así desciende el diafragma, dejando espacio para que entre el aire hasta la profundidad de los pulmones.

Espiración: para ayudar a expulsar el aire, lo que hacemos es contraer el abdomen, meter tripa, llevar el ombligo hacia dentro, hasta que notemos que no queda aire en nuestro cuerpo. Procuraremos que la espiración se lenta y continua.

La respiración abdominal es ante todo un magnífico relajante del cuerpo y la mente. Produce un masaje continuo a los órganos abdominales, facilitando la circulación sanguínea y la distensión de los músculos de la zona, contribuye a dotar a la respiración de amplitud, relajación y ritmo. Conviene practicar hasta que nuestro cuerpo se acostumbre dados los beneficios que lleva consigo.

RESPIRACIÓN COMPLETA

Relajación 2Con respiración completa me refiero a combinar la respiración costal o torácica con la respiración abdominal. Para hacer esta respiración profunda, primero empujamos el abdomen hacia fuera para que se pueda llenar de aire la parte baja de los pulmones, luego sacamos pecho para llenar toda la zona alta de los pulmones. Podemos ayudarnos también echando un poco los hombros hacia atrás para que el aire llegue hasta la punta alta de los pulmones. Sostenemos un momento los pulmones a tope de aire.

Al soltar el aire hacemos al revés, primero bajamos el pecho para vaciar la parte alta y después metiendo tripa, ayudamos al diafragma a expulsar los últimos restos de aire. Insisto en el ritmo lento y continuo tanto a inspirar como al espirar.

RELAJACIÓN MUSCULAR

Este audio se basa en el modelo de relajación muscular progresiva de Jakobson; considera que ya que la tensión muscular acompaña a la ansiedad, ésta se puede reducir aprendiendo a relajar la tensión muscular.

Técnicamente consiste en ir tensando y relajando grupos musculares. La práctica se basa en el principio de que al tensar de forma consciente e intensa un músculo, éste no podrá sostener tanta tensión y tenderá a relajarse.

A la vez, ayuda a tomar conciencia de las partes del cuerpo donde acumulo tensión. Esta tensión tendría la función inconsciente de evitar el contacto con la emoción. Como explicaba en el artículo referente a la coraza muscular de W. Reich, sirve para contener emociones que no quiero o no puedo expresar, sobre todo rabia y tristeza.

Para poner en práctica la relajación que planteo en este segundo audio, es conveniente haber practicado con las técnicas de respiración, ya que al combinar la respiración relajante con el trabajo tensional sobre los músculos se consigue una relajación más profunda y una mayor conciencia del estado corporal.

CORAZA MUSCULAR

corazón de hierro 7

La coraza muscular hace referencia a la tensión que se acumula en los músculos de la zona torácica, hombros y cuello y que impide el libre fluir de las emociones.

Según indica W. Reich, esta tensión muscular se va conformando poco a poco y de forma inconsciente para defendernos de las emociones desagradables; cuando los sentimientos se experimentan como algo doloroso o amenazante los intentamos suprimir tensionando músculos específicos.

Funcionaría a modo de mecanismo de defensa, de tal forma que, ante una situación que provoca dolor, la persona aprieta y tensa para no sentirlo. Sería el mismo mecanismo que ponemos en funcionamiento cuando no queremos que brote la emoción al ver una película o escuchar una canción, con la diferencia que la construcción de la coraza evoluciona paulatinamente y de forma inconsciente.

Ante cada situación dolorosa de la vida, la persona se va endureciendo para no sentir y este endurecimiento se refleja en el cuerpo mediante la tensión muscular que se va instaurando poco a poco.

Así, la actitud corporal estaría relacionada con la gestión emocional; cuando el sentir se hace demasiado duro para la persona, ésta va intentado dejar de hacerlo disociándose de sus emociones, es un mecanismo inconsciente para evitar el sufrimiento “si no siento, no sufro”. En este caso, la forma de no sentir es mediante un hipercontrol mental y una negación de los mensajes del cuerpo.

Coraza 4Esta construcción de la coraza se refleja claramente en el famoso libro “El caballero de la armadura oxidada”; ante el dolor emocional la persona va endureciendo su cuerpo para no sentirlo, pero al alejarse de las emociones dolorosas también se cierra a las placenteras, ya que el bloqueo emocional no es selectivo y cuando se endurece la piel para no sentir el dolor, tampoco se siente el calor de la caricia.

La instauración de este mecanismo impide también que recojamos información de lo que nos está sucediendo y así poder intervenir de forma adecuada. Si la persona no es consciente de lo que siente ante una situación determinada, carece de una información relevante para tomar decisiones respecto a cómo satisfacer sus necesidades y deseos.

Cuando acceder a lo que sentimos resulta complicado, el observar el cuerpo nos puede dar pistas de lo que nos está sucediendo. La atención a las sensaciones físicas que acompañan a las emociones nos puede ayudar a acceder a éstas.

Por ejemplo: si una persona está apretando la garganta, tensa los hombros, no mueve el pecho al respirar y abre mucho los ojos se puedo imaginar que está sosteniendo algo parecido a la tristeza y que está evitando el lagrimeo. También, si observamos que la persona está apretando puños o mandíbula, puede dar pistas de que está conteniendo algo de ira o rabia.

TERAPIAS CORPORALES

Las terapias corporales se centran en hacer conscientes y movilizar las emociones mediante la atención e intervención en el cuerpo.

La terapia corporal de Wilhelm Reich se basa en el análisis del carácter de la persona a través de su actitud corporal, atendiendo a las tensiones crónicas musculares como barreras defensivas o resistencias hacia una posible experiencia emocional desagradable.

La intervención consiste en presionar suavemente los músculos tensionados para facilitar la respiración y dejar fluir aquellos sentimientos reprimidos inconscientemente, pudiendo evocar imágenes, emociones o recuerdos olvidados. Esta movilización también puede hacerse mediante respiraciones profundas que movilizan la musculatura del pecho y cuello.

Alexander Lowen desde la terapia bioenergética, plantea como objetivo de la terapia ayudar a que la persona se exprese para poder restaurar el fluir de los sentimientos alienados en el cuerpo; para lo cual utiliza técnicas relacionadas con la respiración, masajes, posturas y movilización de puntos tensos del cuerpo.
Para este autor, la salud es tener consciencia de lo que se siente y dejar fluir las emociones sin tener que defenderse ni avergonzarse.

DESBLOQUEO DE LA CORAZA MUSCULAR

Siguiendo el planteamiento de las terapias corporales, la forma de desbloquear la coraza muscular es a través de la respiración, de los masajes y los cambios posturales.

Se puede empezar utilizando estímulos que provoquen una emoción que no conecte directamente con la propia historia personal. El tomar conciencia de que forma de expresión nos conmueve (música, cine, pintura,…) pueden servir como puerta de acceso al mundo emocional.

La práctica consiste en estar atento al estímulo potencialmente emocional al mismo tiempo que se hace respiración torácica amplia. Normalmente, cuando hay resistencia a conectar con el sentimiento, la persona tiende a evitar que estas dos acciones coincidan; bien deja de atender al estímulo emocionante o deja de respirar como mecanismo inconsciente de evitación.

Hay que tener en cuenta que la persona que se enfrenta a su coraza tiene mucho miedo al mundo de las emociones. De hecho, se construye esa coraza por el sufrimiento que provoca sentir.
Por lo tanto, hay que observar si la persona está en condiciones de ir arriesgando en su apertura y si está preparada para ir bajando la defensa. Es habitual que cuando la persona empieza a tener conflicto con un mecanismo defensivo es porque los efectos positivos que tenía van disminuyendo frente a los perjuicios o trabas que provoca, esa tensión que le defendía del dolor se ha convertido en una enemiga que le impide disfrutar del sentir y del contacto con las otras personal.

Conforme se practica con respiración y relajación de pecho, hombros y garganta, se va perdiendo el miedo a sentir; la persona se da cuenta de que tiene recursos para afrontar sus emociones y que éstas no le arrastran a un mundo de sufrimiento, sino que al revés, le ayuda a relajarse y disfrutar de sentir.

Una vez se ha desbloqueado el acceso al sentimiento, se pueden ir revisando acontecimientos vitales que en su momento no se pudieron afrontar por el dolor que provocaban y que según la persona va creciendo es capaz de observar, con tristeza pero sin desgarro.

Esa coraza construida para esconder la fragilidad deja de tener sentido cuando somos capaces de aceptar nuestra vulnerabilidad y podemos convivir con ella. Una vez más el trabajo va en dirección de abrirse al amor y a la compasión con uno mismo y los demás.